PUNTO CIEGO
Cuéntame dónde te has atascado. Te diré qué haría yo.
Una duda concreta sobre algo que vendes. Puede ser tu web, una oferta, un producto, un precio o una idea que no termina de arrancar. Tú me la cuentas. Yo la miro desde fuera.
EN DOS PALABRAS
Una pregunta. Una respuesta pensada. Un siguiente paso.
Cuando llevas días mirando lo mismo, todo parece urgente. Cambias cosas y sigues sin saber si has tocado lo importante.
Yo lo miro como vendedor y como cliente. No te mando veinte ideas. Te digo qué veo, qué no tocaría y por dónde empezaría.
SIN COMPLICARLO
Así funciona.
- 01
Pagas y me lo cuentas
Una duda. Puedes añadir texto, enlaces o un audio.
- 02
Lo reviso
Miro el material con calma y sin el cariño peligroso que tú ya le tienes.
- 03
Te respondo
En 3 o 4 días recibes mi respuesta y el PDF con la ruta.
TE LLEVAS
- Una respuesta personal en audio o vídeo, como prefieras.
- Un PDF corto con las instrucciones en orden.
- Una prioridad concreta para saber qué hacer primero.
PREGUNTAS CLARAS
Lo que conviene saber antes de pagar.
¿Qué tipo de duda puedo mandar?
Una duda comercial concreta sobre una idea, una web, una oferta, un producto, un precio, un mensaje o un lanzamiento.
¿Qué tengo que enviarte?
La pregunta y el material necesario para entenderla: enlaces, texto o un audio. No hace falta preparar una presentación.
¿Qué recibo y cuándo?
En 3 o 4 días recibes mi respuesta personal en audio o vídeo, como prefieras, y un PDF con las instrucciones y la ruta a seguir.
¿Incluye una llamada o que hagas los cambios?
No. Punto Ciego responde una duda y ordena el siguiente paso. No incluye reunión, seguimiento ni ejecución.
¿Y si al ver el caso no puedo darte una respuesta útil?
Te lo diré con honestidad y te devolveré el importe. Si hago y entrego el trabajo, no hay devolución por no coincidir con mi criterio.
POR CORREO